EL FINAL DE MIS DÍAS
Cuando se acerque el final de mis días,
solo quiero ausente el dolor de mi cuerpo,
porque el otro dolor que se sufre
forma parte del ser y del tiempo…
Sin nada de engaños, ni tristes momentos,
sonreír, como siempre han reído
porque así los querré recordar.
No deseo que mi lecho se cunda
de sollozos ni tristes lamentos,
es mejor que de risas profundas
se convierta para esos momentos,
¡Sonreír al morir! ¡yo si quiero!
y dejar una mueca de amor que sea eterna
que mis hijos recuerden si muero
como su mejor caricia materna
Para ese final de mis días
cuando Dios su mano me tienda
ojalá que conmigo sonrían
y me pueda alejar sin cadenas….
Si el dolor impidiera reírme
al momento de ya despedirme,
no duden que estaré sonriendo
y mi amor por vos seguirá creciendo…



argivo dijo
Tienes un gran manejo de la rima. Ti poema esta transido de lirismo y dolor. No es fácil tratar la muerte, y tu la moldeas oomo la arcilla.
Saludos. Argivo
9 Agosto 2008 | 08:06 AM